01

Observa una semana de trabajo

Anota qué tareas se repiten y dónde se vuelve a introducir la misma información. No necesitas una herramienta nueva para descubrir el primer candidato.

02

Dibuja la entrada y la salida

Por ejemplo: llega una consulta por un formulario, se organiza por servicio y se prepara para que una persona responda. Explica qué recibe el flujo y qué debe producir.

03

Decide dónde interviene una persona

Una automatización debe tener un camino para los datos incompletos, las excepciones y las decisiones relevantes. La revisión no es un fallo del sistema: forma parte del proceso.

04

Prueba con datos ficticios

Antes de conectar un flujo a clientes reales, prepara ejemplos normales y casos difíciles. Comprueba qué ocurre con campos vacíos, duplicados y herramientas temporalmente no disponibles.

05

Mide antes de ampliar

Revisa el tiempo de gestión y la calidad del resultado. Si el flujo ayuda, amplíalo por etapas. Si una regla sencilla resuelve el problema, quizá no necesites IA.

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